Después de Rusia: Lo mejor aún está por venir

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Con una ilusión, un sueño, así llegamos a Rusia todos los colombianos desde un televisor o desde el mismo estadio, llegamos con una convicción de ver a nuestro amado equipo jugar su sexto mundial en su historia pero el segundo para muchos que no tuvimos la dicha de observar los anteriores campeonatos.

Con jugadores de la talla de Yerry Mina, James Rodríguez, David Ospina, Dávinson Sánchez y Falcao García, del cual queríamos soltar un grito de gol que nos dejara afónicos y llenos de orgullo, soñamos con repetir una actuación igual de buena que la de hace cuatro años pero lastimosamente no se pudo.

Muchas fueron las circunstancias que nos llevaron a no cumplir lo que hubiera sido otra participación histórica: Malos planteamientos tácticos, una nómina mal confeccionada, lesiones de jugadores fundamentales como la de Abel Aguilar y James Ridríguez, la expulsión de Carlos Sánchez, no contamos con suerte e incluso malos arbitrajes nos perjudicaron pero la selección siempre supo ir en contra de la adversidad y reponerse a todos los obstáculos; jugaron el corazón, con mucha valentía y nunca perdieron la fe y la alegría llenando de esperanza los 50 millones de corazones de todos nosotros.

Una eliminación dura, que no es fácil de llevar y solo queda agradecer, darle las gracias a estos jugadores, a este cuerpo técnico que durante seis años nos han dado tantas alegrías, que nos devolvieron la fe y que nos hicieron soñar alto como nunca lo habíamos hecho, esto aquí no acaba, esto solo apenas empieza. Nos vamos con los corazones destrozadas pero con la fe intacta, con la tricolor puesta y un orgullo tan grande que nadie será capaz de arrebatárnoslo.

Cuatro años atrás la gente decía que nunca íbamos a tener un equipo así, una oportunidad tan única de poder cumplir grandes objetivos y en esta ocasión la volvimos a tener y se sigue escuchando el mismo discurso que el mundial pasado y ahí es donde la mayoría se sigue equivocando. El fútbol colombiano ha seguido en constante evolución y con una plantilla más experimentada estuvimos cerca otra vez, todo es un proceso, la vida lo es y lleva tiempo, yo veo a los jugadores y me pregunto: ¿Es verdad que no tenemos equipo para rato? Falso, lo que nos sobran son jugadores, nos sobra valentía, amor por la camiseta y eso tarde o temprano nos traerá muchas recompensas, apenas estamos iniciando una reconstrucción futbolística y eso es lo que todos debemos ver, no es fácil pero no hay victoria que se disfrute sin sufrimiento, sin tener que aguantar, porque lo mejor se hace esperar y lo mejor está por venir.

Rafael David Arámbula Ochoa.

 

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